Toma de decisiones (P1)


Por: Luis Felipe Cano Gutiérrez
Director Centro Gerontológico MAFE
Profesional en el cuidado del adulto mayor con deterioro cognitivo

Una decisión es una resolución o determinación que se toma con respecto a algo. Se conoce como toma de decisiones al proceso que consiste en realizar una elección entre diversas alternativas.

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La toma de decisiones puede aparecer en cualquier contexto de la vida cotidiana, ya sea en el ámbito profesional, sentimental, familiar, etc. El proceso, en esencia, permite resolver los distintos desafíos a los que se debe enfrentar una persona, familia u organización.

A la hora de tomar una decisión, entran en juego diversos factores: se apela a la capacidad analítica (también llamada de razonamiento) para escoger el mejor camino posible. Cuando los resultados son positivos, se produce una evolución, se abren las puertas a la solución de conflictos reales y potenciales.

Cualquier toma de decisiones debe incluir un amplio conocimiento del problema que se desea superar, ya que solo luego del pertinente análisis es posible comprenderlo y dar con una solución adecuada.

Ante decisiones verdaderamente trascendentales para la vida, se procede de una manera muy meticulosa, sopesando los potenciales resultados y el tiempo necesario es mucho mayor. Cada nuevo día trae consigo un número creciente de problemas a resolver.

En el caso especifico que plantea si debemos institucionalizar o no a un adulto mayor, son bastantes los factores que deben tomarse en cuenta antes de tomar la decisión.

Nuestra amplia experiencia nos dice que debemos seguir un proceso en el cual se tienen 8 pasos:

  • Paso 1. Definir el problema, objetivo o situación de decisión. ¿Quién y por qué debe tomar una decisión? ¿Qué se quiere lograr? ¿Cómo se explica la situación? En el mismo proceso de definición del problema suelen aclararse y organizarse las ideas, y pueden surgir distintas visiones si hay varias personas involucradas.

Debemos institucionalizar al adulto mayor (quiénes debemos tomar la decisión): la decisión debe estar a cargo de los hijos, el esposo(a) u otra persona cercana, pero siempre pensando en lo mejor para el adulto mayor, nunca anteponiendo nuestros intereses. Acá debemos definir qué persona o personas van a tomar la decisión y mantenerlo así hasta el final.

  • Paso 2. Buscar la información relevante. Una buena decisión se basa siempre en información: datos, indicadores internos, análisis del contexto, reportes de especialistas, consejos de expertos, buenas prácticas, entre otras fuentes. La clave en este paso es buscar la información mínima necesaria para un buen análisis.

Recolectar Toda información relevante del adulto mayor: debemos habla con el adulto mayor si se encuentra en condiciones de hacerlo. De lo contrario no, pues esto puede confundirnos en la toma de la decisión. Hablar con el medico es muy importante, pues es quien nos puede orientar sobre las necesidades que tiene nuestro adulto mayor y cómo debemos intentar satisfacerlas. Otra fuente muy importante es el cuidador principal, quien nos expondrá la situación a la que se enfrenta diariamente, y es necesario verificar si esta persona está afectada por el síndrome del cuidador o se encuentra en una situación de posible diagnóstico. Es importante tener en cuenta que lo ideal es que la toma de decisiones se lleve a cabo con tiempo y nunca en un momento de crisis, ejemplo: una fractura de cadera del adulto mayor, una crisis de ansiedad, alucinaciones, etc.

  • Paso 3. Definir criterios de decisión. Aun ante el mismo problema, la forma de evaluar las alternativas suele variar, ya que distintas personas pueden dar prioridad a criterios diferentes. Listar los criterios que se utilizarán para sopesar las opciones simplifica los pasos que siguen.

Qué es lo importante para el adulto mayor.  Es importante identificar realmente que cosas son las necesarias para nuestro adulto mayor, pero siempre pensando en las necesidades de él. Un experto o un asesor pueden ser una buena alternativa. Este profesional nos puede orientar en el camino adecuado y así tomar la decisión con una información más orientada y adecuada.

  • Paso 4. Identificar alternativas. ¿Cuáles son los cursos de acción posibles? Evalué la situación desde distintos ángulos y analicé si existen soluciones ya desarrolladas para el problema. Es el momento de usar la creatividad para encontrar caminos alternativos.

Posibles soluciones: por lo general hay opciones intermedias que dan muy buen resultado durante algún tiempo. Entre ellas están: contratar un personal capacitado para atender a nuestro familiar en su medio; pueden ser enfermeras(os) auxiliares y/o cuidadoras(es). También hay la posibilidad del centro día, que es la alternativa de llevar al adulto mayor durante el día a un centro especializado y luego que regrese a dormir a casa. De todas maneras existe la alternativa de institucionalizarlo.

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